Las universidades de Cali son la ‘cuna’ del emprendimiento, estos ‘pilos’ lo comprueban

Las universidades de Cali son la ‘cuna’ del emprendimiento, estos ‘pilos’ lo comprueban

Innovación. Esa es la premisa con la que las universidades de Cali impulsan a sus estudiantes para generar proyectos, estrategias y conceptos que ayuden a diferentes comunidades.

Desde las áreas de administración de empresas, comunicación social e ingeniería, destacados universitarios y docentes realizan aportes a niños en situación de discapacidad, mujeres víctimas de violencia y a empresas que buscan brindar mejores condiciones a sus colaboradores.

Contra la violencia de género 

Uno de esos proyectos es en el que participó Víctor Wagner, estudiante de octavo semestre de Administración de Empresas de la Universidad Icesi.

Él, junto con un grupo de estudiantes de otros países y diferentes profesiones, viajó a Irapuato, en México, para participar en una campaña que pretende atacar uno de los flagelos que más golpea a esa ciudad: la violencia de género.

A través de la Asociación de Estudiantes de Ciencias Administrativas y Económicas, los jóvenes convocados desarrollaron una ambiciosa campaña de mercadeo en conjunto con el Instituto de las Mujeres Irapuatenses, Inmira, para invitar a las víctimas de violencia a que denuncien y generar conciencia sobre que el maltrato en ningún caso es válido.

“Hicimos una mini serie de cinco capítulos en los que resaltamos el trabajo del ‘violentómetro’, un instrumento descriptivo que utiliza el gobierno mexicano para medir los rangos de la violencia. El fin era mostrarles a las mujeres que no están solas, que tienen al Instituto Inmira, que se pueden empoderar para no depender en ninguna forma de sus esposos”, comenta Víctor.

Fue tal la acogida de la campaña que recibieron el reconocimiento de la Presidencia Municipal de Irapuato y el escudo de armas de la ciudad por haber ayudado a la comunidad.

El trabajo, dice Víctor, les permitió entender la importancia de combatir la violencia de género, presente alrededor del mundo.

Haciendo la diferencia

Motivado por la convocatoria del OpenLab de Hamburgo, Alemania, y por su trabajo con niños sordomudos, el ingeniero mecánico, docente y miembro del FabLab de la Universidad Autónoma de Occidente, Óscar Campo, tuvo la idea de desarrollar Educación STEM para niños ciegos en países en desarrollo.

STEM es el acrónimo en inglés de Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas. Este se suma a la metodología propuesta por Campo que les permite a los niños en situación de discapacidad adquirir habilidades y destrezas, reducir su dependencia de los acudientes o padres y desarrollar tareas cotidianas sin ayuda, aumentar su autoestima y capacidad comunicativa, y resolver problemas comunes de forma creativa.

‘Touch & Learn’ (Toca y Aprende) es el nombre de la idea que participará en el reto ‘Make a difference’ de fabricación digital en 3D, realizado por el OpenLab.

“Fue elegida entre los nueve finalistas dentro de los 176 proyectos que se presentaron. Ganamos el premio de viajar a Hamburgo en noviembre a un taller para presentarla y salir favorecidos con el premio del primer lugar que permitirá adquirir máquinas y apoyo económico para desarrollar el proyecto”, explica Campo.

“Este proyecto es una oportunidad para conocer, explorar, aprender y abrir un mundo de nuevas posibilidades para los niños”, sostiene el docente, al tiempo que asegura que esta iniciativa aumentará la visibilidad de los FabLabs.

Una experiencia de conexión

Stella Hurtado fue una de las integrantes del grupo convocado por la Asociación de Estudiantes de Ciencias Administrativas y Económicas. Sin embargo, ella es estudiante de Comunicación Social y Periodismo de la Universidad Autónoma de Occidente y cursa actualmente séptimo semestre.

Cuenta que absolutamente todas las etapas de la campaña para el Instituto Inmira, que recibió un reconocimiento especial por el impacto en la comunidad, fueron construidas en conjunto por los integrantes del grupo.

Desde su experiencia en la universidad, Stella trabajó en la edición de imágenes de la página web, generando ideas para productos, en los planos de la mini serie y en la edición de contenidos.

Su participación en esta estrategia que planteaba contribuir a la reducción de los índices de violencia que se presentan en Irapuato y en el territorio nacional mexicano, la llevó a reflexionar sobre el papel de las mujeres en la lucha contra el problema.

“(La experiencia) Me conectó, porque en el lugar en el que estábamos era una ciudad intermedia y ahí es muy evidente la violencia de género. Conocimos muchos casos de mujeres abusadas y eso hizo que me pusiera en los zapatos del otro. Pensar en que esa realidad, que por mis condiciones sociales no está tan cercana a mí, pero que pasa acá todos los días, me hizo comprender más la violencia. Me hizo entender que yo también puedo ser

Un mobiliario diferente y funcional

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El grupo de la PUJ ahora piensa en introducir la patente al mercado. Foto especial para El País.

Quedarse parado o sentado en el suelo buscando una forma de descansar mientras espera en empresas, lugares públicos como aeropuertos, estaciones de tren, centros comerciales, universidades u hospitales ya no será un problema.

Ese fue el objetivo bajo el que un grupo de profesionales de la Pontificia Universidad Javeriana de Cali desarrolló un sistema de módulos para mobiliario que se interconectan y son apilables, y que fue patentado por la Superintendencia de Industria y Comercio.

El sistema cuenta con diferentes módulos plásticos que se pueden conectar entre sí para crear espacios de descanso, estudio, trabajo o para compartir en grupo, son completamente adaptables, dinámicos y permite crear nuevas configuraciones sin necesidad de herramientas adicionales.

Además, tienen una superficie que se puede rayar, lo que permite escribir sobre estos, explicó el profesor Juan Pablo García, director del Programa de Innovación por Diseño, ME310.

El mobiliario fue desarrollado en el marco del curso de innovación por diseño ME310 por el profesor Juan Pablo García, Juan Pablo Castaño, egresado de Ingeniería Industrial, José Luis Ariza, egresado de Ingeniería Electrónica, Juliana Negrete, egresada de Diseño de Comunicación Visual, y Juan José Orrego, egresado de Ingeniería Electrónica, quienes en su momento eran estudiantes. Además, se trabajó en alianza con el Instituto Tecnológico de la India.