Cali, una ciudad que le rinde culto a la vida

Cali, una ciudad que le rinde culto a la vida

Hay una diferencia importante entre estar sano y estar saludable. Sano, se refiere a no tener enfermedades, en cuanto ser saludable se refiere a nuestra calidad de vida, al bienestar.

Y Cali, si bien es imposible que esté exento de patologías, tiene una estructura que favorece una vida con mucho bienestar. De acuerdo con los parámetros de la Organización Mundial de la Salud, OMS, salud es “un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades”.

Los hábitos de vida son el 53% de las posibles causas de enfermedad, según estudios.

De hecho, los hábitos de vida son el 53% de las posibles causas de enfermedad. El análisis de estos hábitos se realiza a través del Cuestionario Fantástico, que es un acróstico para referirse a la evaluación de nuestros hábitos de vida en cuanto a: F: familia y amigos; A: nivel de actividad física; N: nutrición o comportamiento alimentario; T: uso de tabaco; A: consumo de alcohol; S: sueño y nivel de estrés; T: relación con el trabajo; I: introspección o relación con nosotros mismos; C: se refiere a nuestro comportamiento al volante y sexualidad y O: uso de drogas, estimulantes y el hábito de tomar medicamentos sin receta.

Cali es una ciudad muy propicia para lograr un alto nivel de calidad de vida, si con sus recursos decidimos comportarnos con buenos hábitos como lo plantea el ‘Fantástico’. Empecemos por su ubicación geográfica en la parte sur del Valle del Cauca y al norte del Nudo de los Pastos. Es una región privilegiada para disfrutar del tiempo libre, salir a disfrutar los ríos y montañas, practicar senderismo como lo hacen habitualmente los grupos de caminantes, practicar deporte como las carreras de montaña a pie o el ciclomontañismo, y por qué no, hacer una subida al kilómetro 18 en bicicleta en la madrugada de los jueves y ver un amanecer, que penetra al contemplar los Farallones al más noble corazón; visitar la Hacienda la María, donde nuestra mirada se pierde en el Valle y los nuevos ícaros en parapente surcando los cielos nos animan a volar alto.

Esto nos lleva a hablar del clima de la ciudad, agradable, sin temperaturas extremas, aunque a veces nos sorprenda con alguna lluvia intensa y corta o con un sol canicular. Es un clima que nos permite hacer ejercicio las 24 horas del día sin reparos o compartir en traje liviano con familia y amigos buenos momentos en donde en un atardecer el cielo escarlata asoma al Occidente y nos llena de plenitud.

Entre los cultivos más promisorios, y de los cuales el Valle presenta un producción especial, figuran papaya, piña, melón, maracuyá, mango, banano, al igual que fresas, mandarina, naranja tangelo y limón, entre otras frutas.

En Cali, por donde caminamos, hay una amplia oferta de frutas tropicales, una deliciosa papaya, un pedazo de piña, o un buen cholado después de hacer ejercicio en las Canchas Panamericanas y por qué no, un buen chontaduro, tan nutritivo, rico en proteínas y vitamina A y no se sorprenda una muy buena fuente de ácidos grasos omega 3 y 6, tan populares hoy para disminuir la inflamación. Nuestra variedad de frutas y verduras es la envidia de los extranjeros de zonas tan lejanas como Rusia, donde nuestros frutos son “oro” por su sabor, dulzura calidez y fuente potencial de salud.

La oferta de comida saludable en Cali está en crecimiento, de manera que los viajeros que llegan a Cali, para aprender el paso de salsa ‘Sebastián de Belalcázar’ y con hábitos veganos, tienen la posibilidad de satisfacer con creces sus necesidades.

Como si fuera poco, nuestra ciudad es de gente con un alto valor por la familia y los amigos, donde el estrés se puede disipar con un buen ron valluno, que de forma moderada, es suficiente para relajar los músculos, reducir el colesterol y compartir nuestra felicidad. Cabe decir que más de dos copas diarias sobrepasan los límites saludables y que al igual que el vino, nuestro ron auténtico puede ser con buen juicio un elemento usado en favor de nuestra salud.

En Cali se respetan, además, los lugares sin humo de tabaco, lugares en los que compartir con la familia, en medio de la gran oferta gastronómica de Cali, es una oportunidad de estrechar los lazos familiares.

Ciudadanos participan en una carrera de 5k y 10 k en el Cerro de las Tres Cruces.

Bien decía en antaño don Harold Zangen, “Cali es rumba y gol”, porque en el fútbol y toda la oferta deportiva de la ciudad permite que Cali sea por siempre la ciudad deportiva de América, con muchas oportunidades para hacer ejercicio, y, por qué, no rumbear al estilo de los ‘aguaelulo’, para que sirva como actividad física y tener así la disculpa de llevar oxígeno a nuestras células para prevenir el envejecimiento y restaurar nuestra salud.

En Cali se trabaja con pasión, pero también nos divertimos. La belleza de nuestras mujeres, que son como las flores, tiene en nuestra ciudad la oferta necesaria, profesional y de calidad, para hacerlas florecer, lo que además atrae a muchos desde muy lejos para buscar una mejor sonrisa, un cuerpo esbelto y ser feliz. Eso es Cali, cuando hablo de ella en mis viajes, es una ciudad que te inspira a ser feliz.

El desafío es subir a las tres cruces, nuestro gimnasio natural en Cali, gastando unas cuantas calorías, tomando buenas decisiones en hábitos, ir por la ciudad en medio del tráfico sin competir y sin agredir, usar la gran capacidad de los galenos de nuestra ciudad para confiar en ellos nuestra salud, sin abusar de los medicamentos sin receta, disfrutar del mejor café del mundo para fortalecer nuestros huesos y tendones y llegar a la cima en nuestra ciudad, que nos brinda la oportunidad de ser saludables y felices.

*Carlos Alejandro López Albán


Médico cirujano de la Universidad del Cauca.
Especialista en medicina del deporte de la Universidad Federal de Rio Grande do Sul, Brasil.
Maestría en salud pública de la Universidad del Valle.
Magister en medicina alternativa con maestría en osteopatía y quiropráctica de la Universidad Nacional.
Fundador y director de ZOE, entidad en Cali dedicada a la investigación en salud.
Catedrático de universidades a nivel nacional e internacional.
Maestro en arte marcial ruso y excampeón de karate.
Fue médico de la Federación Colombiana de Fútbol, el Comité Olímpico de Colombia e Indervalle.