Cali Se Ve solidaria: Esta fundación caleña ayuda a enfermos con cáncer de bajos recursos

Cali Se Ve solidaria: Esta fundación caleña ayuda a enfermos con cáncer de bajos recursos

Funcancer es una fundación al sur de Cali que acoge a pacientes de bajos recursos que padecen cáncer. Sus programas son reconocidos desde hace más de 30 años por sembrar sonrisas en los rostros de mujeres, ancianos y niños que enfrentan radio o quimioterapia en Cali, mediante la donación de inicios de tratamientos, pelucas, alimentación y orientación profesional.

Desde 1986 el médico Fabio Darío Pereira, un duro de la oncología pediátrica, impulsó esta idea junto a su equipo de trabajo. Por los pasillos de su consultorio han transitado centenares de vallecaucanos beneficiados.

Como era común que los pacientes del Hospital Universitario del Valle diagnosticados con cáncer desistieran de sus tratamientos por carecer de seguridad social o recursos económicos, al doctor Fabio Pereira, la enfermera Fabiola Hoyos y la Dama Verde del Voluntariado Nhora Cubillos, se les ocurrió la idea de crear un fondo que “facilitara el normal desarrollo de los tratamientos de estos pacientes vulnerables”.

“Cuando viajaban al exterior buscaban apoyo para disponer de medicamentos con el fin de preservar las vidas de los niños y niñas que no tenían con qué pagar sus tratamientos. Las mamás dejaban sus pequeños en el hospital porque no tenían cómo cubrir los gastos médicos ni cómo alimentarlos”, relata Carolina Sánchez Álvarez, coordinadora de Mercadeo en Funcancer y voluntaria. La premisa de ayudar a los más necesitados fue la razón de ser de este grupo desde el comienzo.

Empezaron a trabajar con tanta dedicación que su programa de ‘Autocuidado Género y Desarrollo Humano’, diseñado para impulsar hábitos alimenticios saludables en mujeres diagnosticadas con cáncer de mama, obtuvo prestigiosos reconocimientos como el Premio a la Excelencia Latina otorgado por la American Cancer Society, el Premio Claudia Saa de Avon; el programa también ha sido presentado en varias agencias de cooperación internacional.

Con los programas Yoga y Cuencos Tibetanos intentan alivianar las cargas de las pacientes, generando espacios únicos para su relajación. El programa ‘Pelucas Solidarias’, le devuelve el cabello a mujeres que lo han perdido por ‘la quimio’: un grupo de mujeres, sobrevivientes al cáncer en su mayoría, fabrica pelucas de cabello natural para donarlas a otras pacientes de escasos recursos. El precio de una peluca de cabello natural sobrepasa los 300 mil pesos, cifra inalcanzable para las más humildes. Todos estos servicios son gratuitos.

María Cornelia Caicedo recibió una peluca del Banco de Pelucas Solidarias hace tres años, cuando recibía una terapia combinada de quimio y radioterapia en el Hospital Universitario del Valle: “Soñaba con tener una peluca desde que se me cayó el cabello. Sentí una felicidad inmensa cuando me la donaron: me maquillaron y me hicieron un corte de cabello acorde a la forma de mi rostro: ¡Me veía muy linda! Ya no debía usar pañoletas”. Desde ese momento asiste todos los martes para ayudar a que otras como ella recuperen el brillo en sus ojos al recuperar su cabello.

El cabello, una forma de sacar sonrisas en mujeres con cáncer

Más de 15 mujeres se reúnen todos los martes a tejer ‘pelito a pelito’ el cabello que devolverá la belleza a mujeres afectadas por el cáncer. Foto: Abrahán Gutiérrez Foto: Abrahán Gutiérrez

Muchos caleños donan el cabello para hacer las pelucas destinadas a mujeres de bajos recursos en la fundación, pero ese es el primer eslabón del proceso. Más de 15 mujeres se reúnen todos los martes a tejer ‘pelito a pelito’ el cabello que devolverá la belleza a mujeres afectadas por el cáncer. Los costos de elaboración se cubren con el programa ‘Mecenas’, por medio del cual cualquier persona, natural o jurídica, puede donar dinero para ayudar a sus pacientes. ‘Las personas no saben que con 5 mil pesos pueden ayudar a las mujeres menos favorecidas que sufren cáncer. El año pasado Funcancer entregó 200 millones en ayudas a niños, niñas y mujeres para inicios de tratamiento, alimentación y pelucas’, comenta Carolina Sánchez.

Nidia Emilse Ladino Macías fue diagnosticada con cáncer de colon en 2006. “Es una de las primeras tejedoras”, afirman las del grupo. La quimioterapia le tumbó el cabello: “Llegué aquí por el grupo de autocuidado. Al principio nos enseñaron a coger el cabello; eso no es fácil. Cuando aprendimos, capacitamos a las demás. Es un aliciente venir cada martes para aportar a las demás. En el momento en que a mí se me caía el cabello no podía comprar una peluca porque costaba muchísimo. Fue muy traumático levantarme y ver tanto cabello en la almohada. Ahora lucho porque otras no sufran esa experiencia de quedar peladitas”.

El precio de una peluca de cabello natural sobrepasa los 300 mil pesos en el mercado. Para pacientes de bajos recursos esta cifra es muy difícil de pagar. Foto: Abrahán Gutiérrez

Lida Fanny Solís de 57 años sobrellevó una quimioterapia en 2013, nunca tuvo una peluca porque no podía costearla, asiste todos los martes a la fundación de Funcancer para poner sus manos de tejedora en disposición de dar felicidad a otras mujeres.

“Se juntan varias donaciones de cabellos de igual color y textura, al menos 5 cabelleras donadas. Luego, se teje pelito a pelito y se pasa por la máquina para asegurar el tejido y este se monta sobre el cabezote. Los cabezotes tienen rostro de mujer y cachetes colorados. El proceso no termina con la fabricación de las pelucas, sino que se hace una pasarela para entregarlas. Una asesora de imagen maquilla a las mujeres que vienen por ellas, las ponen bonitas. Ese día todo es alegría, es maravilloso ver cómo se eleva su autoestima de las mujeres con el cabello nuevo”.

Los costos de elaboración se cubren con el programa ‘Mecenas’, en el que cualquier persona, natural o jurídica, puede donar dinero para ayudar a pacientes con cáncer de la fundación. Foto: Abrahán Gutiérrez.

Funcancer seguirá abriendo sus puertas a niños y mujeres de bajos recursos diagnosticados con cáncer, gracias a la solidaridad de caleños que se inscriben en el Plan Mecenas y a los esfuerzos de un grupo humano que lucha por salvar vidas.

Rosalba Pérez Serrano, una paciente que asiste a tejer pelucas afirma: “Hay más felicidad en dar que en recibir. Cada que vengo a este lugar encuentro una familia que me apoya y con la que comparto. Ojalá muchas personas se solidarizaran para que pudiéramos seguir llevando a cabo esta labor tan bonita. Regalar pelucas es maravilloso, nadie puede imaginarse las sonrisas, besos y abrazos… Las caras de las mujeres felices cuando se ponen bellas con las pelucas. Todo eso es indescriptible”.

El cáncer de mama también afecta a los hombres

Funcancer y Palma Films son pioneras en Cali en impulsar campañas de promoción y prevención en cáncer de mama en hombres. Desde hace 4 años vienen realizando la campaña ‘Lazos de vida’ con la que en 2016 tejieron el lazo rosado más grande del país: usaron telas hasta alcanzar 80 metros de largo y 3 metros de ancho. Las personas que aceptaron el llamado aprendieron a hacerse el autoexamen y a detectar signos de alerta.