Cali Se Ve pujante: Los emprendedores que no dejan morir los juguetes de madera

Cali Se Ve pujante: Los emprendedores que no dejan morir los juguetes de madera

‘Amaranto’, la creación de los caleños Sandra Escobar y Mauricio Trejos, es una tienda-taller que renueva por medio del diseño los juguetes que acompañaron la infancia de quienes hoy sobrepasan los 40 años. Zumbambicos, baleros, sapos, caleidoscopios y maromeros son rediseñados en madera reutilizada, incorporando imágenes propias de la biodiversidad y cultura de Colombia.

Las piezas de este jaguar son articuladas, de tal manera que cada una de sus miembros se puede mover. Foto especial para El País.

“Nos inspiramos en la fauna colombiana y en personajes de la región: vendedoras de chontaduro o pescadores del Pacífico, por ejemplo. Entonces, plasmamos rasgos de la identidad colombiana para que los niños y adultos puedan conectarse más con este tipo de piezas”, explica Sandra.

Este dúo de diseñadores gráficos transformaron la nostalgia de los juguetes de antaño en una oportunidad para emprender. Mauricio, afín a la carpintería, corta las piezas, mientras Sandra es la encargada de los acabados: pintar y empaquetar. El diseño de cada producto es el resultado de la investigación sobre juguetes tradicionales y las técnicas de fabricación en madera usadas por los abuelos.

“Recuerdo que mis padres y abuelos no compraban objetos para la casa, sino que ellos mismos lo fabricaban todo; eso me marcó mucho. Entonces los juguetes que me regalaban eran fabricados por ellos: un tren y camionsitos de madera hicieron parte de mis primeros juguetes. Por muchos años permanecieron en mi casa y se mantenían intactos porque el material era muy resistente, por más que jugáramos con ellos no se acababan. Eran juguetes que se podían heredar a las siguientes generaciones y así alargar su vida útil”, recuerda Mauricio.

La figura de un gato es el tablero para que grandes y chicos jueguen damas chinas o solitario. Foto especial para El País.

Uno de los principios que orienta la visión de ‘Amaranto’ es el cuidado del medio ambiente y esto se refleja en los productos que fabrican. Se sienten orgullosos de elaborar juguetes duraderos que, además, se producen a partir de maderas reutilizadas, de los pedacitos sobrantes en mueblerías. Además, evitan la contaminación generada por los juguetes de plástico, ya que la madera es altamente biodegradable, en caso de ser desechada.

Con el paso del tiempo en el negocio de la juguetería, los emprendedores de ‘Amaranto’ han aprendido que los niños no son su único público objetivo. Las participaciones en ferias de diseño ecológico les permitió descubrir que los adultos ven en estos juguetes una forma de recordar su niñez y viajar a esa ‘época dorada’ pues, de acuerdo con Sandra “la gente tiene muchas vivencias alrededor de los juguetes. Así que, en nuestro caso, las piezas diseñadas son capaces de producir una conexión emocional. Es muy emocionante que la gente vuelva a sentir su niñez tan cerca”.

Sandra y Mauricio piensan seguir investigando el entretenido mundo de los juguetes tradicionales para sorprender a grandes y chicos. Uno de sus proyectos a corto plazo es fabricar una colección especial de juegos de mesa tradicionales de diferentes partes del mundo porque, como ellos afirman, “nunca se es muy grande para seguir jugando”.