Cali Se Ve pujante: La Grafitería, la apuesta caleña que impulsa a los artistas callejeros

Cali Se Ve pujante: La Grafitería, la apuesta caleña que impulsa a los artistas callejeros

Alguna vez se ha preguntado de qué viven los artistas urbanos, cómo pagan el arriendo, los servicios públicos y su alimentación, por nombrar solo algunas necesidades básicas que todo ser humano debe suplir. Esta preocupación rondaba la cabeza de Jesús David Rodríguez, Yina Obando, Iván Salazar y Andrés Pedroza, artistas y diseñadores que, al estar inmersos en el mundo de la gráfica urbana, decidieron crear un proyecto que le diera un empujón a la economía del gremio y, a su vez, aportara a la construcción social desde el arte.

Parches ilustrados son uno de los productos que se comercializan en La Grafitería. Foto especial para El País.

Así nació La Grafitería, un espacio donde se comercializan cuadernos, bolsos, cartucheras, stickers, camisetas, aretes y demás productos que son ilustrados por artistas locales y nacionales. “Con esto queremos velar para que el arte urbano sea un oficio sustentable y no solo un hobbie que ocupa los ratos libres. La apuesta es que el trabajo de ellos trascienda al punto de que puedan vivir de lo que les gusta hacer”, explica Jesús, uno de los fundadores del proyecto.

Por otro lado, muchas personas no saben que para pintar un mural de siete colores, por ejemplo, se deben utilizar siete aerosoles, los cuales tienen un costo de 90 mil pesos, una suma de dinero que nadie retribuye a los artistas urbanos. Es por esto que, según Jesús, “cuando los artistas hacen firmas o piezas gráficas poco elaboradas es porque quieren expresarse a como dé lugar, a pesar de no contar con las mejores herramientas. Entonces, si alguien les pagara por su trabajo sí podrían comprar buenos materiales y realizar obras de mayor calidad técnica y conceptual”.

La Grafitería también es un espacio en el que se dictan talleres relacionados con el arte urbano y el diseño. Foto especial para El País.

Los fundadores de La Grafitería saben lo importante que es apoyar a los artistas urbanos, abrirles espacios para que los vean y puedan darle un carácter más profesional a lo que hacen. Es así como ‘Don Motta’, ‘Luto’, ‘Gleo’, ‘Enca’, ‘Nandi’, ‘Yellow Finger’, ‘Letop’, ‘Incraft’ y ‘Lick Me’ son algunos de las 50 marcas o sobrenombres de algunos de los artistas que tienen invadida la tienda con sus diseños.

Este lugar, ubicado en la tradicional Calle de la Escopeta, en el oeste de Cali, también fue pensado como un espacio cultural para que el movimiento gráfico tuviera mayor contacto con la comunidad: se ofrecen talleres de encuadernación artesanal, serigrafía, ilustración infantil, tatuajes de henna y ‘jams’ de ilustración en los que invitan al público a pasar sus tardes dibujando sin importar si se tiene la habilidad de un experto o de un dibujante amateur. “Abrimos talleres para todos los gustos, estamos tratando de atraer diferentes públicos para que no solo vengan personas de onda ‘underground’ o alternativa, sino también turistas y familias, por ejemplo”, dice Jesús.

Un ‘grafiti tour’ por la zona del centro de Cali y el barrio San Antonio es otra de las actividades que llevan a cabo. Todos los sábados en la tarde esperan a que un grupo de por lo menos diez personas se reúna en sus instalaciones para salir a recorrer las calles donde se encuentran los grafitis y murales más llamativos del sector. Durante el ‘tour’, explican en qué consiste la técnica, quiénes son los artistas, la historia de la gráfica urbana caleña y su apuesta actual. Jesús explica cómo surgió esta idea: “junto con Yina llevamos seis años investigando sobre el arte urbano en Cali y en Latinoamérica, hemos realizado un extenso trabajo de documentación y hemos ido a muchos festivales en los que aprendimos mucho sobre el tema. Entonces, queríamos aprovechar la experiencia y el conocimiento que tenemos para compartirlo con otras personas que tienen el mismo interés”.

Los fundadores de La Grafitería están convencidos de que el arte urbano tiene la capacidad de resignificar el valor de espacios deprimidos de Cali. Foto especial para El País.

Una lucha que une a los cuatro jóvenes fundadores de La Grafitería es que todos quieren aportar a la construcción social desde el arte urbano, pues están interesados en crear proyectos grandes de ciudad en los que la gráfica urbana pueda aportar a la reactivación de algunas zonas deprimidas de Cali y aportar discursos estéticos que hablen sobre la identidad, el medio ambiente, la diversidad, entre otros temas relevantes. Es por eso que han participado pintando grandes murales en Siloé, Terrón Colorado, Piloto, entre otros barrios.

Este trabajo también lo han ido adelantando Andrés e Iván, quienes además de ser cofundadores de La Grafitería, son los creadores de la ‘Fundación Culata’, un proyecto de muralismo que ve al arte urbano como “un canal sanador para resignificar espacios de ciudad” y, además, capacita a jóvenes que están interesados en aprender más sobre este oficio.

Hace poco se creó la Mesa de Gráfica Urbana en Cali, una asociación de artistas que pretende gestionar espacios y contar con el apoyo de entidades institucionales y Juntas de Acción Comunal para crear proyectos en la ciudad. Además, en octubre de este año se realizará el primer Festival de Gráfica Urbana, un evento que hace parte del tour Policromía, una gira de arte urbano a nivel nacional.

Con gran emoción, Jesús cierra diciendo que “cada vez el arte urbano crece más en Cali, nuestra meta es que llegue a tener el mismo peso que la salsa o el teatro. Siento que vamos por un buen camino: cada vez hay más artistas, marcas independientes, diseñadores y más gente que asiste a los eventos.