Cali Se Ve natural: Andoke, un santuario ambiental en los cerros de Cali

Cali Se Ve natural: Andoke, un santuario ambiental en los cerros de Cali

En el kilómetro 6 de la vía Cristo Rey, a tan solo 20 minutos del centro de Cali, hay un lugar donde reina el color verde, las mariposas y las aves. Se trata de la Fundación Andoke, un espacio de 8.000 metros cuadrados que ofrece programas vivenciales y lúdicos para que niños, jóvenes y adultos aprendan sobre la conservación del medio ambiente y la convivencia armoniosa con los recursos naturales.

Conocer el proceso de metamorfosis de las mariposas es una de los principales atractivos de la Fundación Andoke. Foto: Giancarlo Manzano / El País.

Alejandro del Llano y María del Carmen Tamayo son los artífices de este proyecto que hoy en día cuenta con un mariposario, un laboratorio y un mapa de Colombia de 2000 metros cuadrados. Estas herramientas pedagógicas las han venido estructurando desde hace 20 años.

Todo comenzó cuando esta pareja de esposos decidió ubicar su vivienda en una zona rural de la ciudad, un lugar donde se respirara un aire más puro y los pitos de los carros no fueran la banda sonora de su cotidianidad. Fue así como compraron un lote en la parcelación La Reforma en Cristo Rey y así procedieron a darle ‘rienda suelta’ a la aventura ambiental que se avecinaba.

“Cuando recién llegamos comenzamos a sembrar plantas, crear espacios verdes y, luego de un tiempo, Alejandro tuvo la idea de construir un mariposario para aprender sobre estos insectos, un hobbie que hacía parte de sus días. Al contar con este espacio decidimos invitar a niños del colegio de mi hija y, al ver lo fascinados que quedaron los chicos y las profesoras, me di cuenta del potencial que había para crear un proyecto pedagógico en torno al medio ambiente”, explica María del Carmen.

Jóvenes observan un grupo de orugas que pronto se convertirán en coloridas mariposas. Foto: Giancarlo Manzano / El País.

La idea fue todo un éxito y con talleres como ‘Mariposeando ando’, ‘La vida secreta de las plantas’ y ‘Las aves de mi jardín’ en poco tiempo debieron ampliar sus instalaciones por la masiva asistencia de niños de diferentes instituciones educativas de la ciudad. Entonces, construyeron otro mariposario: en él albergaron 15 especies de mariposas nativas que tienen a su disposición gran variedad de plantas nectíferas para alimentarse del polen y plantas hospederas en las que pueden ubicar sus huevos y resguardarse.

Decidieron que esta nueva atracción sería construida en forma de mariposa y el suelo sería de arena para que los niños entraran descalzos y así tuvieran una experiencia más sensorial. “Todo nuestros talleres son vivenciales. Los niños pueden conocer muy de cerca todo el proceso de metamorfosis de la mariposa, aprender sobre la alimentación de las orugas, los ecosistemas que habitan estos animales y las necesidades que tienen según su entorno. Incluso se pueden llevar un capullito de mariposa para verla nacer y luego liberarla pidiéndole un deseo”, cuenta María del Carmen con gran orgullo.

En los mariposarios habitan 15 diferentes especies nativas. Foto: Giancarlo Manzano / El País.

Pasado un tiempo, Alejando y María de Carmen decidieron integrar al proyecto un laboratorio, un mirador para el avistamiento de aves- aprovechando que se pueden observar 60 especies y 14 especies de colibríes- jardines acuáticos, un lombricompuesto y un espacio dedicado a la observación de insectos como abejas, avispas y hormigas. También construyeron un auditorio en el que se llevan a cabo diferentes talleres y actividades en torno a la educación ambiental.

Pero sin duda alguna, una de sus ideas más ambiciosas fue construir  un mapa gigante de Colombia en el que ubicaron esculturas de animales, ríos, volcanes, personajes icónicos, nevados y volcanes más representativos de cada región del país.

“La estructura que construimos tiene como objetivo ser una herramienta para que niños y adultos aprendan lúdicamente sobre geografía, fauna y culturas indígenas de Colombia. Esta es nuestra más grande obra de arte: hemos utilizado plantas de diferente color para diferenciar las cinco regiones de Colombia, construimos las cordilleras, volcanes y nevados con fibra de vidrio y, para esbozar el contorno del mapa y ser lo más preciso posible, utilizamos una brújula. Ha sido una apuesta tremenda que nos ha costado mucho esfuerzo y aún queremos seguir enriqueciendo el proyecto”, dice Alejandro.

El mapa de Colombia que construyeron en la Fundación Andoke es una herramienta para que niños y adultos aprendan lúdicamente sobre geografía y fauna colombiana. Foto: Giancarlo Manzano / El País.

Esta pareja de esposos también se ha preocupado por involucrar a la comunidad de Cristo Rey en su proyecto, razón por la que han instruido a jóvenes de la zona en temas como conservación del medio ambiente, geografía, fauna colombiana y demás tópicos. “Nos interesa que la comunidad que nos rodea se involucre y así podamos crecer juntos, darles conocimiento y oportunidades” agregan.

Como si fuera poco, si de reconocimientos se trata, estos emprendedores fueron los ganadores de ‘Ventures’ en el 2010, un concurso en el que recibieron el ‘Premio Mobil para la protección de la biodiversidad’. Gracias a este galardón recibieron recursos que utilizaron para ampliar aún más sus instalaciones y ofrecer más servicios.

En la actualidad, la Fundación Andoke recibe al mes entre 3000 y 4000 niños  de diferentes instituciones educativas de la ciudad y alrededor de 70 personas los fines de semana. Los talleres y actividades pedagógicas que ofrecen también están dirigidas a empresas que desean saber más sobre el consumo responsable y el manejo de los residuos sólidos.

Todos los días, a las 10:00 a.m. 12:00 m y 2:00 p.m., se realizan recorridos guiados por los grandes atractivos de la Fundación.