Cali, la ciudad donde florece la creatividad

Cali, la ciudad donde florece la creatividad

Por Jacobo Álvarez*

¿Qué opinión ha tenido de usted mismo en los últimos días? ¿Pensó bien o mal de usted mismo esta mañana cuando se bañaba, el lunes pasado en aquella reunión de trabajo, o en el último almuerzo familiar?

¿Qué tanto diría usted que se quiere a sí mismo? ¿Considera que tiene una autoestima alta o baja? La autoestima, esa capacidad para tener un buen pensamiento de uno mismo, es igual de importante para una persona que para un colectivo.

Ecobots, un sistema de reciclaje de botellas plásticas que premia con bonos de descuento a quienes reciclen envases en una máquina compactadora.

Sin una buena autoestima, a una persona le será difícil socializar, destacarse y tener éxito en la vida; de igual manera, le costará mucho trabajo a un colectivo de personas que no tenga un buen concepto de sí mismo, interactuar con otros grupos, destacarse ante el resto del mundo o tener éxito en sus iniciativas comunes.

Esto conlleva a que cuando hablamos de innovación, una de las principales variables que hace parte de lo que consideramos un país desarrollado, se nos vengan a la cabeza 10 o 20 países antes que el nuestro.

En general, podríamos afirmar que la autoestima de los colombianos no es muy alta. Gran parte del ejercicio de autoestima (y sí, cuando se tiene una baja autoestima hay que llevar a cabo una estrategia para aumentarla) consiste en pensar bien de uno mismo; para esto, ayuda mucho entender objetivamente cuáles son las características propias con las que se cuenta, al margen de si las consideramos mejores o peores que las de otras personas.

De igual manera, es clave para el desarrollo de la sociedad colombiana llevar a cabo esta disciplina de pensar bien de sí misma, dándole un contrapeso a los estímulos negativos a los que estamos tan acostumbrados, como nuestra historia de violencia, la corrupción o las noticias sobre política que nos indignan, recalcando estímulos positivos, intrínsecos y relevantes de nuestra realidad.

La Secretaría de Salud de Cali, a través de un dron, busca llevar medicamentos y muestras de exámenes médicos a la zona rural de la ciudad.

Particularmente en Cali, una de estas características positivas crece rápidamente y sin mucho ruido en nuestro imaginario como ciudad: se trata de una nueva clase de caleños creativos, innovadores, que están buscando activamente soluciones de valor agregado para la ciudad, Colombia y el mundo.

Esta clase creativa está innovando desde hace varios años en sectores tan variados como moda, tecnología, construcción, diseño, cine, música, arte y gastronomía, entre otras, con propuestas destacadas que recorren el mundo.

Tenemos la compañía de moda más importante de Colombia, directores y películas que ganan premios internacionales de cine, empresas que venden millones de dólares al año en software en Colombia y el exterior.

Además, helados de aborrajado, chontaduro en forma de patacones y diseñadoras de moda en las principales pasarelas del mundo. Pero también, el festival de cultura afro más importante de Latinoamérica, grupos musicales que hacen giras por Europa, bailarines estrellas de shows de TV en EE.UU. Apps para luchar contra el racismo, hacerse el manicure o jugar fútbol con desconocidos; construcción de cámaras hiperbáricas, ladrillos tipo lego para construcción, y una cantidad innumerable de proyectos y talentos que sin la innovación como factor clave de su profesión u oficio, no podrían destacarse en sus respectivas áreas.

En Cali se llevó a cabo el Solar Decathlon, un concurso en el que estudiantes de universidades locales, nacionales e internacionales construyeron ‘las casas del futuro’.

Puede que no hayan llenado titulares, que no hagan parte de las conversaciones de las redes sociales o que no estén presentes en nuestro imaginario colectivo. Pero estos creativos- innovadores caleños son una fuerza cada vez más poderosa en nuestra ciudad (sólo en la Cámara de Comercio hay registradas más de 8.000 compañías de este tipo, que movieron 5 billones de pesos en 2016).

El mundo de hoy definitivamente no se entiende sin innovación, y esta clase emergente de creativos caleños quiere pisar cada vez más fuerte en todo el planeta.

Quizá en un futuro cercano los caleños pensemos mejor de nosotros mismos gracias a nuestros innovadores. ¡Nuestra autoestima colectiva lo necesita!

 

* Jacobo Álvarez

Consultor en estrategias publicitarias, asesora múltiples proyectos de comunicación masiva, especialmente en el área del desarrollo sostenible y construcción de marcas. Hasta hace poco ocupó la posición de Managing Director en una de las principales agencias multinacionales de publicidad francesa, Publicis, en Colombia.

Con más de 15 años de experiencia laboral ha logrado ocupar un sitio relevante en el mercado publicitario colombiano. Coordina sus labores como publicista con una prolífica carrera como músico con su proyecto Sultana, y ocasionalmente dicta conferencias en universidades o congresos de marketing y publicidad.